Paul Charles Morphy
1837-1884
Un maestro insuperable en el juego abierto
"El águila de Luisiana"
Citas
"Apoderaos de las líneas abiertas, la ventaja es del que ataca" (Morphy)
"Ayuda a tus piezas y ellas te ayudarán a ti" (Morphy)
"Morphy fue uno de los jugadores más geniales de todas las épocas. Se adelantó a su tiempo con una concepción moderna del juego. Estaba dotado de un extraordinario talento natural para jugar al ajedrez" (A.López)
"Morphy fue el primer jugador posicional que entendió la base estratégica del ataque a diferencia de sus rivales románticos" (Reti)
Morphy y Lowenthal, Londres 1858
"Paul Morphy, el joven norteamericano que hace ya más de un siglo asombrara al mundo con sus hazañas ajedrecísticas, incorporó a la escuela romántica imperante en su tiempo un nuevo concepto en la valoración de la partida: el desarrollo. El eje teórico de sus ideas frente al tablero gira alrededor del previo desarrollo como finalidad inicial de la lucha. Articulando este concepto a sus formidables dotes combinativas, Morphy dominó toda una época con su juego brillante, bello y, al mismo tiempo, sencillo y eficaz" (B.López)
"La carrera de Morphy marca una gran época en la historia de nuestro juego y un estudio cuidadoso de sus partidas será siempre esencial para adquirir un conocimiento completo del ataque directo contra el rey, que constituye el elemento más importante de la maestría de nuestra ciencia" (Wilhelm Steinitz)
"Para mí luchar contra este hombre es inútil, dada su tremenda fuerza. Su precisión, como un mecanismo, siempre resulta mortífera". (Adolf Anderssen, tras jugar el célebre match de 1858 contra él).
"Morphy trata el ajedrez con la seriedad y la consciencia de un artista... Para él el ajedrez es un deber sagrado". (Anderssen)
"En Paul Morphy se reencarnó el espíritu de Labourdonnais, en forma aún más fuerte, firme y orgullosa. Morphy descubrió que la brillante jugada del maestro está, en esencia, condicionada no por una repentina e inexplicable iluminación, sino por la situación de las piezas en el tablero. Introdujo la regla según la cual las jugadas brillantes y las profundas maniobras ganadoras sólo son posibles en aquellas posiciones en las que al rival puede oponérsele un exceso de energía activa. Desde las primeras jugadas, Morphy trataba de poner de manifiesto la energía interna contenida en sus piezas. Lo cierto es que, de repente, sus piezas poseían mucho mayor dinamismo que las fuerzas enemigas". (Em.Lasker)
Paulsen y Morphy, Nueva York 1857
"Al revisar la historia del ajedrez, desde Labourdonnais hasta los maestros actuales, como Lasker, descubrimos que el mayor estilista fue Morphy. No buscaba combinaciones complicadas, pero tampoco las evitaba, lo que es la forma correcta de jugar. Su principal fuerza la constituye no su habilidad combinativa, sino su juego posicional y su estilo. Morphy lograba la mayoría de sus victorias jugando de forma simple y directa, y este método sencillo y lógico es lo que constituye la verdadera brillantez de su juego, al menos si lo consideramos desde el punto de vista de los grandes maestros" (José Raúl Capablanca)
"¡Cuánta más vívida y más rica se nos aparece la figura de Morphy, cuánto más claro es el secreto de su éxito, si nos trasladamos a la época en que vivió y creó, si nos tomamos la molestia de estudiar, siquiera un poco, a sus contemporáneos! Sigamos su paso por Londres y, sobre todo por París, donde las tradiciones de Philidor seguían vivas, donde las inmortales creaciones de Labourdonnais y McDonnell permanecen en nuestra memoria, en un tiempo, en fin, en el que seguía vivo Anderssen, y en el que sólo con brillantez apenas podía sorprenderse a nadie. La fuerza, la invencible fuerza de Morphy, ésa fue la razón de su éxito y la garantía de su inmortalidad". (Alexander Alekhine)
Paul Charles Morphy
"Si el rasgo distintivo de un genio es que se encuentra mucho más avanzado que su época, entonces Morphy era un genio ajedrecístico en el más pleno sentido del termino". (Euwe)
"Hasta hoy, Morphy es un maestro insuperable en el juego abierto. Para comprender cuán grande fue su significación, basta constatar la evidencia de que nada sustancialmente nuevo se ha creado en ese campo desde Morphy. Cada jugador, del principiante al maestro, debería reproducir, una y otra vez, las partidas del genio norteamericano". (Botvinnik)
"No hay duda de que para Morphy el ajedrez era un arte, ni de que para el ajedrez Morphy era un gran artista. Su juego estaba formado por la frescura de pensamiento y una inagotable energía. Jugaba con inspiración, sin molestarse por penetrar en la psicología de su oponente. Jugaba, si podemos expresarlo así, un ajedrez puro. Su armoniosa comprensión posicional y una profunda intuición hubieran hecho de Morphy un oponente muy peligroso incluso para los más cualificados jugadores de nuestra era" (Smyslov)
Paul Morphy en unas simultáneas a ciegas en el Café de la Régence
"Una teoría popular es que si Paul Morphy regresase hoy al ajedrez, y jugase contra los mejores jugadores contemporáneos, perdería. Nada está más lejos de la verdad. En un match, Morphy vencería hoy a cualquier jugador vivo. Morphy era quizá el jugador más preciso de cuántos han vivido. Tenía una visión completa del tablero y nunca cometía errores, a pesar de que jugase con mucha rapidez, pues sólo en raras ocasiones necesitaba más de cinco minutos para decidirse por una jugada, mientras que sus oponentes, por entonces, a menudo se tomaban horas"* . (Bobby Fischer)
* En esa época no se empleaban los relojes de ajedrez (nota de R.G.)
"He analizado cientos de partidas de Morphy y siempre me sorprendía su genialidad, que admiraba. Necesitaba hasta veinte minutos para encontrar respuestas de por qué había hecho algunas jugadas en las posiciones que parecían perdidas. Además, tenía una técnica extraordinaria en los finales. Su único defecto, quizás, era el juego cerrado, como la defensa holandesa" (Fischer)
"Lo que hizo fue extraordinario" (Fischer)
"En Morphy se conjugaban un talento natural único y una brillante erudición" (Garri Kasparov)
"Morphy puede considerarse el verdadero padre fundador del ajedrez moderno" (Kasparov)
Biografía de Morphy
Paul Charles Morphy (Nueva Orleans, Luisiana, el 22 de junio de 1837 10 de julio de 1884) fue un jugador de ajedrez estadounidense, y es considerado el jugador más importante de su tiempo, y a la vez campeón mundial, aunque ese título no existía en su época. Algunos grandes maestros consideran que Morphy ha sido el más grande jugador que ha existido.
Además fue el primer jugador de ajedrez estadounidense que se convirtió en una gran figura del ajedrez internacional.
Morphy fue el hijo menor de una aristocrática familia criolla de origen hispano-irlandés y madre francesa, establecida en Nueva Orleans. El ajedrez en la familia de Paul siempre fue una práctica de hombres; sus abuelos, padre, hermanos y tíos, jugaban regularmente, iniciándose Morphy a los 9 años.
Un problema compuesto a los 9 años
"La siguiente posición, corresponde a una composición atribuída a Morphy. A. C. White dice sobre este problema, en "The White Rook" que no ha podido hallar noticias del mismo hasta 1888, cuando se lo enseñó H. Lehner, editor del "Lasehalle" y le dijo que era el único problema compuesto por Morphy. Según hemos podido averiguar, fue compuesto cuando tenía nueve años y nos parece muy ingenioso y sencillo, sobre todo en consideración a la corta edad del genial Morphy. También parece ser cierto que se publicó en 1856". (López Esnaola, "Morphy, su vida y 353 partidas").

Blancas juegan y dan mate en 2 jugadas
El primer amor de Paul Morphy
"Cuando aconteció el relato de este suceso Paul Morphy ni era maestro ni había derrotado aún al campeón del mundo Anderssen, aunque sí era conocido como un auténtico genio. Tenía a la sazón dieciseis años y cursaba estudios de bachillerato, que un año después concluiría en el Colegio Jesuíta San José, del Estado de Alabama. Corría la primavera de 1855 cuando en una de sus correrías estudiantiles vio a cierta agraciada jovencita, hija de un hortelano que cuidaba de sus propias tierras, vecinas a la que vivían los tíos de Paul. Obvio es decir que verla y enamorarse fue todo uno. ¡El flechazo propio de las épocas románticas que cantaron Heine y Bécquer!
Pero Paul había llegado tarde. Un rival imponente se oponía a sus proyectos amorosos. Se trataba de su propio primo Ernest, dos años mayor que él e hijo de su citados tíos vecinos de la damita, de quien estaba prendado. Esto era suficiente motivo para que surgieran las consabidas pláticas de familia, que Paul esquivó desafiando a Ernest a un match de ajedrez a seis partidas, cuyas condiciones eran:
1º- Las partidas se jugarían con la apertura forzada del Gambito Evans, de moda en aquel entonces.
2º- Paul daba ventaja de tiempo, disponiendo tan sólo de un minuto de reflexión para cada jugada, mientras que Ernest, podía pensar cuanto quisiera; de este modo se equilibrarían las fuerzas.
3º- El vencedor tendría derecho en usufructo a los presuntos favores de la linda muchacha, sin que el vencido pudiera oponerse a su rival con una competencia ilícita.
Acordadas pues, estas condiciones, se jugaron el amor del deseado tesoro en el campo del honor del ajedrez. La victoria correspondió a Paul, quien derrotó cuatro veces a su adversario primo, perdiendo solamente una partida y haciendo otra tablas.
Pero esta victoria no se completó en el terreno de Eros, pues al comunicar Paul a la dama sus pretensiones, gracias al triunfo logrado, obtuvo de respuesta unas calabazas del tamaño de una catedral. Y cuenta la tradición que no paró todo en eso, sino que el futuro suegro que casualmente presenciaba la escena desde oculto lugar, propinó al galán una serie de coscorrones, a guisa de jaque perpetuo, que a no salir en desesperada fuga, se malogra allí para siempre aquel genio del ajedrez mundial"
(Ajedrez Español, 1948)
Llegó a dominar muy bien el inglés, el español, el francés y el alemán. Cuando se graduó en 1857 en la universidad de Louisiana era demasiado joven para poder ejercer como abogado y se concentró temporalmente en el ajedrez.
Había adquirido ya fama como niño prodigio al derrotar a Löwenthal en una serie de partidas cuando sólo tenía doce años. En 1857 se le invitó a participar en Nueva York en el primer congreso del ajedrez norteamericano. Sólo concedió un empate en los tres primeros encuentros y batió a Louis Paulsen por +5 -1 =2 en la final, obteniendo el título de campeón oficioso.
Estimulado por el club de ajedrez de Nueva Orleans, Morphy marchó a Europa en la primavera siguiente y disputó con gran éxito una serie de encuentros en Londres y París. Empezó derrotando a Löwenthal por +9 -3 =3 en los meses de julio y agosto de 1858. Más tarde, en agosto batió a Owen, dándole ventaja de peón y movimiento, por +5 =2. En septiembre derrotó a Harrwitz en París por +5 -2 =1. Mientras tanto, Morphy intentaba concertar un encuentro con Staunton para tratar de consagrar la primacía norteamericana en el ajedrez mundial. Cuando las negociaciones quedaron definitivamente canceladas, se enfrentó con Anderssen y le batió por +7 -2 =2. Poco después derrotaría a Bird en una brillante partida:
Partida comentada por Richard Guerrero
En su último encuentro serio derrotó a Mongredien en febrero de 1859 por +7 =1.
A su regreso a Nueva York en mayo de 1859 se le recibió con gran alborozo. Durante el resto de su vida, Morphy se limitó a jugar una serie de partidas simultáneas en Cuba y Francia y a disputar partidas ocasionales con su amigo Charles A. Maurian. Derrotó en 1859 a James Thompson, propietario de un restaurante de Nueva York, por +5 -3 =1, dándole la ventaja de un caballo.
Más adelante, Morphy se dedicó de lleno a su carrera de abogado, en la que, a pesar de sus esfuerzos, no logró prosperar.
Partida comentada por NN
No se le conocen partidas disputadas a partir de 1869.
En los últimos años de su vida toda su atención se centró en una disputa legal sobre las propiedades que había dejado su padre. Se vió aquejadode manías persecutorías y se negó a hablar de ajedrez.
Falleció
en 1884 al declarársele un ataque de apoplejía.
Fischer cuenta una anécdota de la caballerosidad de Morphy

En una entrevista que le hizo a Fischer el conocido periodista Dimitries Bjelica, éste planteó la siguiente pregunta:
"¿Podría contar su anécdota predilecta del mundo del ajedrez?"
A lo cual Fischer respondió:
"La que más me gusta es una anécdota sobre Morphy. Era el turno de su rival y, como en aquella época no se utilizaban los relojes, estuvo pensando cinco horas. Morphy era un auténtico caballero y no quería meterle prisas. Pero, al cabo de cinco horas, preguntó: -Perdone, ¿pero por qué no juega de una vez?- Su adversario contestó: -¿Ah!, pero es que me toca jugar a mí?".
Paranoias y excentricidades
Tenía la paranoia de que diversas personas, en particular su cuñado, intentaban envenenarle, y durante una temporada se negó a tomar alimentos, salvo cuando procedían de las manos de su madre o de su hermana.
Otro de sus falsos temores era el de que su hermano político y un amigo íntimo, Binder, conspiraban para destrozarle sus ropas, de la que Morphy se vanagloriaba, y asesinarle. En una ocasión se presentó en el despacho de Binder y le atacó.
Durante cierto período le dominó la manía de recorrer, de un extremo a otro, la azotea de su vivienda, declamando las siguientes palabras: "Il plantera la bannière de Castille sur les murs de Madrid au crie de Ville gagnèe, et le petit Roi s´en ira tout penaud."
Morphy tenía la excéntrica costumbre de colocar en semicírculo zapatos de mujer. Cuando le preguntaron por qué disfrutaba situándolos así, repuso: "Me gusta mirarlos"
En 1862 Morphy dio una exhibición de 8 simultáneas a la ciega en La Habana mientras bailaba valses y rigodón.
Colección partidas memorables de Morphy
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partidas memorables de Paul Charles Morphy
Libro sobre Morphy recomendado
"Morphy, su vida y 353 partidas", de López Esnaola