Diccionario de la jerga ajedrecística III
La jerga de Pinar del Río (Cuba)
.
Por Abdel Valdés
Recuerdo con nostalgia aquellas peñas de ajedrez en Pinar del Río, Cuba, donde me solía reunir con los amigos (donde nos sentíamos mejor incluso que en la academia de ajedrez) por las tardes después del trabajo o los fines de semana. Aquellas partidas a cinco minutos y la cola de los de afuera esperando su turno. O como iba la gente con sombrilla a pesar del agua de los meses de lluvia. Hoy todavía se reunen a jugar según me han contado pero ya no es lo mismo, las cosas de la vida han hecho que las personas se separen por diferentes motivos
Comento
algunas de las frases que solían decir algunas individualidades
de nuestro club, que
tienen el sazón criollo.
Chácata! Se dice cada vez que se come una pieza en un intercambio vario donde supuestamente se va a llegar a una posición ventajosa o se va a ganar material. (Jesusín, Ingeniero en Equipos y Components Electrónicos)
Alfil de palo! Dícese de un alfil mal situado, bloqueado o que básicamente no hace nada en el tablero. (Lázaro, Licenciado en Matemática)
Quita lo que te estorba! Cuando se está sacrificando material en una combinación. (Martín, Contador)
Ohhh Charito, ohhh Cuando tu contrario está en una mala posición, va a perder material por combinación o por descuido y le avisas de que está mal en la posición o por la jugada que hizo. (Tony, Ingeniero Civil)
Es un finalista! Es aquel a quien le puedes cambiar las piezas sin cuidado que al final siempre pierde. (Abdel, Ingeniero en Telecomunicaciones)
Caballito trotón! Cuando el caballo rival no tiene escapatoria. (Tony)
Potro salvaje! De un caballo apostado como centinela o en una posición donde tiene varios saltos amenazantes. (Tony)
Regalía de alcuña! Y ese regalito? Y ese pastelito? Cuando tu rival deja una pieza al aire por descuido o por error de cálculo y le restregas en la cara a él y al público asistente que se la vas a comer sin esfuerzo. (Tony)
El estudiante! Aquel que se la pasa estudiando libros de aperturas, finales, etc y siempre pierde. (Abdel)
Dame el vil damón! La niña! La damisela encantadora! Damita al aire! Refiriéndose a la reina cuando es amenazada y no tiene escape. (Tony)
Aplica la técnica de Capablanca! Versión jocosa, se refiere a cambiarlo todo cuando tienes material de ventaja. (Martín)
Estoy cómodo! Eso no es nada! Estoy bien! Autoconsuelo sicológico aunque se esté con el rey encuero en el medio del tablero. (Lázaro)
Yo soy malanga! Frases como ésta y otras similares utilizadas para intimidar a tu oponente en el campo sicológico, aunque no siempre dan el resultado esperado porque la malanga es la reina de las viandas (Malanga, su nombre real es René aunque nadie lo llamaba así, Técnico en Electricidad)
Palomita! Rival al que se le gana con facilidad. (Dino, Médico)
Caballito pastando a la orilla de la carretera! Caballo mal situado o pronto a comerse. (Tony)
Se tiró como el toro pal trapo! Alusión a como embisten los toros sin pensarlo a la tela roja que le pone el torero. Cuando se realiza una jugada de primera impresión ya sea de sacrificio o ganancia de material pero que a la larga es mala. (Efraín, Licenciado en lengua Inglesa)
A llorar pal parque! Frase célebre cubana de autor anónimo y generalizada por todo el país (y demás países de habla hispana!?) aplicable a todos aquellos que pierden en un juego o una competición de cualquier tipo y se están justificando luego.
|
|
|
|
De izquierda a derecha: Martín, Efraín
y Javier
|
Mi sucesor, Dino y Martín
|
|
.
|
|
|
|
|
|
Mi sucesor, el archifamoso Tony y Martín
|
En segundo plano, Malanga ante una excelente jugada...
|
Generalmente sucede con el ajedrez (es el juego donde más se expresa la personalidad del individuo) la tendencia a poner alias a los jugadores de acuerdo a sus características personales y estilos de juego. Desde los orígenes se puede hacer constancia de ello con los distintos jugadores en diferentes épocas.
A continuación hago una lista por orden alfabético con los alias de los habituales de nuestro club en Pinar del Río. Los pongo tal y como fueron creados desde un principio. Por supuesto, los integrantes fuimos mejorando con el tiempo y limando nuestras deficiencias. A pesar de eso, el sobrenombre nos acompañó siempre.
Me perdonan si hay algún nombre o profesión que no detallo o que no concuerde. ¡Es demasiado pedir! Quiero de esta forma además enviarle mis calurosos saludos a todos aquellos mis compañeros de afición en donde quiera que hoy estén
1. Abdel Valdés: (Ingeniero) El Aventurero. Usualmente me gustaba meterme en combianciones cada vez que tenía oportunidad, aunque fueran de dudoso resultado. Compararme con Tal sería una frescura mayor de mi parte
2. Antonio González: (Tony, Ingeniero) Maña de Maraña. Jugador táctico, con el que había que tener mucho cuidado aunque se tuviera ventaja material o de posición. Uno de los que más vida le daba al club con sus geniales ocurrencias. Muchos se ponían bravos al perder con él por sus comentarios...
3. Chivirico: La mascota del club, de baja estatura y comenzando estudios técnicos en aquella época de los noventa. Parecía un niño. Chivirico rico con melao era el estribillo de una canción infantil que estaba de moda por entonces.
4. Daniel: (Economista) ¿Qué adré yo aquí? Siempre gustaba de decir esa frase cuando se metía en problemas.
5. Dino Hernández: (Médico) El Colle. Obsesión con este sistema de apertura, al cual llegó a dominar bastante.
6. Eddy Martín Hernández: (Contador) El Lento. Por su pasmosa calma para jugar, siempre me recordaba a Marshall cuando estaba en forma por su solidez además de su apariencia física.
7. Efraín Méndez: (Licenciado) El Estudiante. Un libro abierto. Se pasaba la vida estudiando aperturas y finales y después, perdía
8. Félix Oropesa: (Licenciado) El Cauteloso. Jugador muy profiláctico, la personificación moderna de Nimsowitch.
9. Hirán Collera: (Médico) El Afortunado. A quien más le duraba el tiempo en su reloj. Siempre conseguía complicar la partida (e incluso ganar) con la bandera casi en el piso.
10. Jesús Quintero: (Ingeniero) El Chácata. Solía decir esa frase con regularidad al cambiar piezas.
11. Lázaro Duarte: (Licenciado) El Impasible. El de más equilibrio emocional, no había nada que lo sacara de sus casillas o lo perturbara a si estuviera a solas con su rey contra todo un ejército.
12. René: (Técnico Electricista) Malanga. Sin comentarios Jugador muy expresivo y emocional. Otro de los que le daba vida al club. Nadie lo conocía por su nombre.
13. Mateo Quintero: (Ingeniero) El Defensivo. Ferviente seguidor de la escuala de Petrossian, comenzaba a defenderse desde la primera jugada.
14. Maikel Alpízar: (Estudiante de Cibernética) El Renovador. Siempre se aparecía con ideas nuevas en viejas líneas de aperturas, aunque no fueran del todo efectivas
15. Mayito: (Licenciado) Terremoto. Jugador muy nervioso y buen amigo, fallecido prematuramente. Armaba tremendo desastre con las piezas (las que rodaban por el piso) cuando le quedaba poco tiempo y hacía de todas formas que se parara el reloj para componer el tablero. No sé si lo hiciera a propósito o no. Que en paz descanses Mayito
16. Michael Jordan: (Estudiante de Ingeniería Informática) Maestro Fide. Una vez, tras perder en una partida y un poco enfadado dijo que si quería él podía (por su capacidad) llegar a ser Gran Maestro en unos meses. Seguro que podía ni siquiera llegar a ser Maestro Fide!
17. Osvaldo Domínguez: (Licenciado) El Esporádico. Ganaba esporádicamente, pero siempre a los mejores. Igual que Kótov y su sobrenombre de Matacampeones luego de un famoso torneo.
18. Pedro Pablo Porbén: (Ingeniero) Robert Fischer. Jugador super clásico. Siempre jugaba 1. e4 e5 o 1. d4 d5. Él era quien tenía que hacer las mejores jugadas, exigía demasiado de sí mismo.
19. Raúl Muñóz: (Ingeniero) El Finalista. Siempre se aflojaba en los finales y tiraba el juego por la borda después de tenerlo ganado. Muy sensible sicológicamente.
20. Rubén: El Enfermero. Enfermero de profesión al que utilizaban para curar las posiciones enfermas o dar una pastillita a quienes perdían
21. Javier: (Licenciado) Mi sucesor. Muy parecido a mi en cuanto a carácter y forma de jugar. Decían que se había ido uno y había quedado una copia.
¿Tremendo piquete verdad? ¡Éramos capaces de ganarle a cualquiera! ¿Qué como pude acordarme de tanto? Porque era yo uno de los coordinadores. Me tenía que hacer cargo de conseguir los materiales, los pareos y además jugar. ¡Nada fácil! Recuerdo como llevábamos incluso el rating de cada cual por computadora. Tabién recuerdo como Osvaldo consiguió que la empresa donde trabajaba (una compañía de seguros) nos patrocinara. Así las cosas organizamos un torneo entre nosotros mismos para sacar el orden de los tableros según la posición que alcanzara cada cual. Fué un tremendo éxito, hasta conseguimos que la prensa local nos hiciera una líneas.
Cuando la directiva de ajedrez en la provincia se dió cuenta de lo que hacíamos sin contar con ellos se apareció como por la tercera ronda para ganar créditos con nosotros. Incluso se trajeron luego a alguna que otra figura conocida de la capital para que dieran simultáneas al terminar nuestra competencia.
Algunos de los miembros jugábamos también ajedrez postal, pues el trabajo no nos dejaba para más. Particularmente yo alcancé la primera categoría y no fuí el único; así que después de todo no jugábamos tan mal para nuestras ocupaciones...
Nuestra idea era hacer una especie de torneo interempresarial y extenderlo a otras provincias como mismo existe en el béisbol. Al final por una cosa u otra (como pasa siempre) el sueño nunca se hizo realidad
De todas
maneras: ¡Qué bien la pasábamos! Ya lo decía Capablanca
(La Máquina de Ajedrez): "El Ajedrez sirve, como pocas
cosas en este mundo, para distraer y olvidar momentáneamente las preocupaciones
de la vida diaria."
Ver también...
Diccionario
general de la jerga ajedrecística
Diccionario
II (La divertida jerga del club Sant Feliu, Barcelona)
Con mi agradecimiento a Abdel Valdés por haberme enviado este simpático material
Richard Guerrero
ir a la página principal